¿Qué es el Mindfulness? ¿Para qué sirve? Resolvemos todas tus dudas

¿Qué es el Mindfulness? ¿Para qué sirve? Resolvemos todas tus dudas

Mindfulness… ¿Has oído alguna vez hablar de ello? Últimamente se ha puesto de moda… existen miles de cursos, de talleres, etc. a los que acudir para aprender a aplicar mindfulness en nuestra vida cotidiana. Sin embargo, ¿sabes realmente lo que es y para qué sirve? Mucha gente piensa que es una técnica más de relajación. Pero, aunque es cierto que realizando mindfulness conseguimos relajarnos, es bastante más que eso.

Mindfulness Ideum Psicología

¿Qué es realmente el Mindfulness?

El mindfulness se puede considerar una filosofía de vida en la que se practica la meditación vipassana. Mindfulness significa atención plena, precisamente porque de lo que se trata es de prestar atención al momento presente.

Se trata de un método en el que debemos llevar nuestra atención de forma intencional a lo que está ocurriendo en el aquí y ahora. Sin embargo, mientras estamos observando las experiencias internas y externas a nosotros, debemos hacerlo sin emitir juicios. Es estar presente de forma contemplativa y sin reaccionar a lo que nos gusta o disgusta impulsivamente.

¿De qué manera debemos prestar atención entonces?

Con total curiosidad sobre lo que está pasando. Imagina que eres un niño, que ves o sientes algo por primera vez. Todavía no te han enseñado si eso es “bueno” o “malo”. Y tú te limitas a observarlo y aceptarlo tal y como es.

El vídeo que te dejamos a continuación es muy ilustrativo de lo que significa practicar mindfulness. Esta niña no emite juicios sobre la lluvia, da igual que los de su alrededor lo vivan como algo “malo” (por todo lo que asocian a ello como, por ejemplo, que después se va a resfriar). Ella únicamente se mantiene contemplando lo que ocurre y disfrutando del momento presente.

Se trata, por tanto, de ser plenamente conscientes para comprender lo que ocurre, con una actitud abierta y amable. Sin embargo, ser plenamente conscientes de lo que está ocurriendo aquí y ahora no es algo tan fácil como parece. Es muy común que, cuando empezamos a practicar mindfulness, nos dejemos llevar por el ajetreo de nuestro día a día. Nos ponemos a prestar atención plena y comienzan a asaltarnos pensamientos de lo que hemos hecho, de lo que nos queda por hacer, etc. Pero, cuando lo conseguimos realmente, cuando conseguimos librarnos de todo ello, la sensación es muy buena. Es una sensación muy difícil de describir, por eso, te invitamos a que lo pruebes. Casi todas las personas que han practicado mindfulness tienen buenas opiniones sobre ello.

¿Qué NO es mindfulness?

Es un concepto cada vez más extendido… Y, sin embargo, hay muchas ideas erróneas sobre ello.

1. No es una religión.

La práctica de Mindfulness, aunque tiene su origen en la meditación tradicional, está desvinculada de cualquier religión. No necesitamos creer en nada para practicarlo. Es, simplemente, una herramienta que podemos aprender para mejorar nuestra calidad de vida.

2. No requiere demasiado esfuerzo.

Aunque es cierto que la atención es algo que tenemos que entrenar, no es algo que suponga un gran esfuerzo. Al principio solemos distraernos muy fácilmente de lo que acontece en el presente. Pero, según vayamos avanzando en las prácticas, lo vamos consiguiendo de una forma más natural. De hecho, tampoco debemos juzgarnos ni castigarnos por habernos distraído. Bastará con que traigamos de nuevo la atención al aquí y ahora.

3. No necesitamos realizarlo en una postura determinada.

No necesitamos sentarnos con las piernas cruzadas en el suelo. Tampoco necesitamos comprarnos un cojín especial. Son cosas que pueden ayudarnos. Pero, para practicar mindfulness solo basta contigo y tu atención. Es cierto que, para empezar, se recomienda realizarlo sentado o tumbado para que nos sea más fácil. Pero la realidad es que podemos conseguir prestar atención plena a cada tarea que realizamos: correr, comer, nadar, trabajar, leer, etc. Por tanto, se puede practicar en casi cualquier lugar, posición y momento.

4. No es algo complicado.

Aunque puede parecer algo muy difícil, no lo es. Los niños tienen una capacidad extrema de atender a las cosas que les pasan. Quizás es porque todavía no han aprendido demasiado a etiquetar y a juzgar las cosas. Trata de volver a ser un niño y déjate llevar, verás como es más fácil de lo que pensabas en un principio. De hecho, no es algo que se pueda hacer bien ni mal, simplemente hay entrenar cada día nuestra mente y nuestra atención.

5. No te va a quitar tiempo.

Aunque creas que es algo que tienes que incluir en tu agenda y buscar un hueco para entrenarte todos los días, lo cierto es que no es así. Basta con que lo hagas 10 minutos al día. Puedes practicarlo mientras haces cualquier cosa, siempre y cuando prestes atención a lo que te propones de ese momento. Por tanto, no consiste en que quites tiempo de otras cosas para realizarlo. Sino que se trata de que prestes atención a cada cosa que haces.

6. No necesitamos practicarlo en un sitio determinado.

No es necesario acudir a un sitio fuera de ruidos o distracciones para ello. Los ruidos del momento son algo más a lo que prestar atención, a lo que acontece a nuestro alrededor y cómo reaccionamos a ello.

7. No necesitamos seguir una filosofía “zen” en nuestra vida.

No necesitamos seguir ninguna filosofía. Bastará con que practiquemos, practiquemos y practiquemos la atención plena.

8. No se trata de ningún milagro o receta para la felicidad.

No vamos a conseguir alcanzar la felicidad extrema ni es una receta milagrosa para nada. Tendremos ciertos beneficios al realizarlo, pero esto no significa que vaya a “curarnos” ni a eliminar los problemas de nuestra vida. La atención plena es una estrategia, una forma de desarrollar conciencia de lo que acontece y algo que nos puede ayudar a mejorar nuestra calidad de vida. Es una estrategia más en la que podemos entrenarnos. Sin ser la panacea para resolver todos nuestros problemas.

 

¿Por qué debo realizar mindfulness en mi vida?

Vivimos en una sociedad muy ajetreada. Tenemos muchas tareas por hacer cada día y poco tiempo para dedicarlo a nosotros mismos. Vamos en piloto automático sin detenernos en lo que ocurre a cada momento. Realizamos multitareas todo el rato, sin casi prestar atención a cada una de ellas. Incluso programamos nuestra felicidad, dejándola para el fin de semana o las vacaciones, como si fuera un sentimiento programable.

Y, cuando tenemos algo de tiempo, nuestra mente disfuncional se centra en todo lo que nos queda por hacer (en el futuro) o se va a recordar cosas del pasado. Esto nos lleva a estar centrados en muchas cosas a la vez y, en consecuencia, a agobiarnos y a sufrir estrés.

La atención plena permite detenernos en cada tarea, en las sensaciones que experimentamos en cada instante o en lo que estamos percibiendo (lo que vemos, lo que oímos, etc.). Si aprendiéramos a prestar atención completa a lo que estamos haciendo, viviríamos de una forma más relajada.

Si utilizamos mindfulness como forma de vida, seremos más funcionales. Primero, porque viviremos con menos agobio. Segundo, porque nos cuidaremos más, prestaremos más atención a las sensaciones corporales que tenemos, a cómo respiramos y seremos más conscientes de nosotros mismos. Prestarnos atención a nosotros, también nos hace aprender a querernos tal y como somos y a respetarnos. Tercero, porque disfrutaremos más de las cosas que nos pasan, ya que nos daremos cuenta de lo sorprendentes que son y nos detendremos a vivirlas. Cuarto, porque prestaremos la atención que se merece cada tarea que hacemos. Esto no significa invertir más tiempo en nuestro trabajo, sino que al prestar atención a cada tarea solemos ir más rápido y nos equivocamos menos, por lo que somos más eficaces.

Podemos seguir comentando muchas más explicaciones de por qué utilizar mindfulness en nuestra vida cotidiana nos ayuda. Pero, preferimos que lo pruebes para que te convenzas de ello. A continuación, te comentamos los beneficios que se han demostrado que tiene el mindfulness.

“Tu cuerpo vive en el presente. ¿Y tu mente?”

¿Qué beneficios tiene realmente?

Existen pocas formas de conseguir tantos beneficios haciendo, aparentemente, tan poco. Como hemos mencionado antes, utilizar las prácticas de mindfulness en nuestra vida cotidiana nos aporta gran cantidad de aspectos positivos a nuestra vida.

Existen un gran número de investigaciones que avalan los beneficios reales del mindfulness. De hecho, existen terapias basadas en mindfulness que ya tienen evidencia científica (por ejemplo: el programa MBSR: Mindfulness Based Stress Reduction). Destacamos algunos de sus beneficios.

  1. Mejora nuestra calidad de vida y bienestar personal.
  2. Somos más conscientes de nuestras emociones. Esto nos ayuda, además de a identificarlas antes, a tener mayor capacidad para regularlas.
  3. Conseguimos mayor relajación y sensación de tranquilidad y desasosiego en nuestro día a día.
  4. Tiene efectos positivos en la reducción del dolor.
  5. Mejora nuestra capacidad de concentración y nuestra memoria.
  6. Aumentas tu resiliencia, es decir, tu capacidad para adaptarte a las distintas situaciones estresantes.
  7. Reduce el estrés.
  8. Ayuda a prevenir trastornos como la depresión y la ansiedad.

Esquema Mindfulness

¿Cómo puedo aprender a practicar mindfulness?

A meditar no se aprende leyendo libros. La meditación es una capacidad que requiere un proceso de aprendizaje. Por tanto, para aprender necesitamos practicar, practicar y practicar.

Podemos empezar por ejercicios más sencillos, como puede ser prestar atención a nuestra respiración. Los primeros ejercicios deben realizarse por un período breve de tiempo, unos 10 o 15 minutos. Para, después, ir aumentando la complejidad y el tiempo de meditación. El objetivo final es que puedas aprender a prestar atención plena en todas las actividades que haces en tu día a día. Existen multitud de audios y vídeos en la red que puedes utilizar para aprender a practicarlo. Lo que sí que te recomendamos es que realices, al menos, una práctica cada día.

A continuación, te dejamos un vídeo para practicar mindfulness de una manera rápida y sencilla.

Si quieres aprender a practicar mindfulness, te animamos a que vengas a nuestro centro. Aunque es una herramienta que usamos en terapia, también tenemos talleres destinados a ello. ¡Incluso tenemos talleres para los más pequeños de la familia! Si quieres más información no dudes en ponerte en contacto con nosotros.

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