¿Mi hijo es hiperactivo? ¿Tiene déficit de atención?

¿Mi hijo es hiperactivo? ¿Tiene déficit de atención?

Actualmente la hiperactividad es uno de los temas de mayor controversia en los trastornos infantiles. Una de las razones es que se abusa a la ligera de nombrar “hiperactivos” a muchos niños sin saber muy bien qué es el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) o sin Hiperactividad (TDA). El objetivo de este post es explicar los qué es, que características tienen los niños con este tipo de trastorno y qué podemos hacer si sospechamos que nuestro hijo o hija puede tenerlo. 

TDAH Ideum

“Mi hijo últimamente está muy movido, ¿tiene TDAH?”

Un niño que tenga características para cumplir el diagnóstico de TDAH o TDA, las va a tener desde que es muy pequeño. Con esto queremos decir que hay etapas en que los niños están más movidos, tienen más problemas para seguir órdenes, entre otras, y esto no quiere decir que lo tengan.

Tener TDAH/TDA no es algo temporal, si no que, los síntomas de este trastorno van a acompañar al niño durante toda su vida. Con tratamiento, el niño y su entorno, van a aprender herramientas y recursos para mejorar su capacidad atencional y reducir los problemas conductuales y emocionales.

En España, ¿qué porcentaje de niños lo padecen?

Es complicado dar cifras de que porcentaje de la población padece este trastorno, debido a que se estima que muchos niños son mal diagnosticados o ni siquiera llegan a ser diagnosticados. En España, se estima que entre el 3% y el 6% de los niños tienen TDAH. Esto quiere decir que uno o dos niños por aula van a serlo. De la población clínica infantil, el TDAH va a comprender de un 30 a un 50% de los casos.

¿Qué es?

El TDAH es un trastorno de origen neurobiológico, cuyos síntomas provocan en el niño los siguientes síntomas:

  • Hiperactividad
  • Impulsividad
  • Inatención

Estos síntomas no siempre van a estar presentes conjuntamente. De hecho, vamos a distinguir tres subtipos de TDAH según los síntomas predominantes:

  • Hiperactivo-Impulsivo
  • Falta de atención
  • Combinado

Perfil del TDAH en función del subtipo

Perfil TDAH Ideum

TDA

El niño que se encuadra dentro de este subtipo (con predominio del déficit de atención) se va a caracterizar por:

  • Dificultades para orientar su atención en la tarea que se le pide y para mantenerla de modo sostenido.
  • Van a tener más dificultades de atención cuanto más monótona, “aburrida” o compleja sea la actividad.
  • Dificultades en la realización de actividades que exigen un procesamiento secuencial.
  • Dificultades para prestar atención simultáneamente a dos actividades.
  • En tareas que son de su interés pueden mantener la atención, por eso en ocasiones se piensa que el fallo es de motivación.
  • Comenten errores por no estar pendientes de los detalles.
  • Con frecuencia parecen no oír cuando se les llama.
  • Con frecuencia no siguen las instrucciones y fracasan en la finalización de las tareas y de los juegos.
  • A menudo tienen problemas para organizar las tareas y las actividades.
  • Abandonan frecuentemente las actividades que requieren esfuerzo mental.
  • Constantemente pierden cosas que necesitan.
  • Con frecuencia se distraen con cualquier estímulo.
  • Dificultades con el manejo y control del tiempo.

TDAH

Los niños encuadrados dentro de este tipo se caracterizan por tener hiperactividad e impulsividad.

Impulsividad

La impulsividad es la característica que hace que no piensen antes de actuar, se puede presentar:

  • A menudo se le escapan las respuestas antes de terminar las preguntas, aparentemente dicen lo primero que se les ocurre.
  • Tienen dificultades para esperar su turno.
  • Con frecuencia interrumpen o se entrometen en las conversaciones de los demás.
  • Aunque conozcan las reglas, e incluso puedan explicarlas, son incapaces de pararse a pensar en las consecuencias antes de actuar.
  • Con frecuencia reciben castigos de su familia y profesorado porque consideran que no siguen las normas de forma intencionada.

Hiperactividad

Por otro lado, la hiperactividad es el movimiento continuo que parece que no pueden parar, se manifiesta:

  • Se mueven o se retuercen de forma nerviosa. Se levantan de la silla.
  • A menudo corren o saltan cuando no deberían. En adolescentes puede percibirse como inquietud.
  • Tienen dificultades para hacer tranquilamente deberes o juegos.
  • Siempre están en movimiento continuo, como si tuvieran un motor.
  • Hablan excesivamente.

Características TDAH Ideum

En ocasiones, los niños presentan síntomas de ambos trastornos por lo que se definió un tercer tipo dentro de estos, Trastorno por Déficit de Atención de subtipo Combinado.

“Mi hijo se concentra cuando ve la televisión o juega a la Tablet. No puede tener TDAH.”

Los niños con TDAH pueden tener buen rendimiento y estar mucho tiempo centrados en actividades que les gusten y motiven. Hacer los deberes o hacer cualquier otra tarea que requiera esfuerzo y concentración pueden no llevarlas tan bien. Una motivación fuerte además de una gratificación inmediata (algo que les guste mucho) pueden estimularles para mantener la atención en esa tarea. En los deberes el estímulo suele ser menos intenso y además la gratificación se consigue a más largo plazo. Eso hace que para ellos sea más complicado mantener la motivación que necesitan para esforzarse en esa tarea.

Debemos saber…

Para que un profesional pueda diagnosticar TDAH hay que tener en cuenta que la inatención, impulsividad y/o hiperactividad:

  • No pueden deberse a cambios en el ambiente (separaciones, cambios de colegio, muerte de un familiar cercano…)
  • Se inician desde pequeños y van a estar presentes en el todo el desarrollo del niño/a.
  • Se tienen que presentar en más de un ambiente (colegio, actividades extraescolares, hogar…)
  • En general, el niño va a ser descrito como “inmaduro”. No se va a ajustar a lo esperado para la edad y nivel de desarrollo.
  • Todas esas características tienen que interferir en otras áreas del desarrollo (social, afectiva y cognitiva)
  • No es debida a otros trastornos (trastornos sensoriales, problemas intelectuales, trastornos de ansiedad…)

“Creo que mi hijo tiene TDAH. ¿Ahora qué hago?”

El TDAH presenta complicaciones en el momento de evaluarlo y diagnosticarlo. Las primeras señales de alarma suelen venir del colegio. Si el profesor y/o el orientador os han recomendado una evaluación porque perciben conductas que encajan con este trastorno, lo más importante es hacerla cuanto antes. Cuanto antes sepamos lo que ocurre antes podremos ayudar al niño.

La segunda línea de alarma suele venir de la familia, si creéis que vuestro hijo encaja en este diagnóstico lo recomendable es que acudáis a un profesional. Podemos ir primero al colegio para hablar de nuestras sospechas, ya que normalmente los profesores perciben problemas de la misma índole que las familias.

En todo caso, la primera acción a tomar es realizar una evaluación psicopedagógica y/o neuropsicológica. Puede llevarse a cabo por el equipo de orientación del colegio, por el equipo de salud mental de la seguridad social o por un gabinete psicológico privado. Por nuestra experiencia, sabemos que en ocasiones esperar a que se realice de manera pública tiene un coste temporal alto. También podremos acudir al pediatra y que él nos derive al neuropediatra para que nos asesore y confirme el diagnóstico.

En cualquier caso, lo importante es que se realice dicha evaluación por un profesional especializado en el tema. En ella, se confirmarán nuestras sospechas o se rechazarán. Si se confirma el diagnóstico de TDAH, se plantearán los pasos a seguir para su tratamiento.

A veces es complicado saber qué pasos dar y dudamos de qué debemos hacer. Si tienes dudas te recomendamos acudir a nuestra primera sesión de orientación donde podremos asesorarte y guiar en los pasos a seguir. En Ideum hay psicólogos especializados en este tema que podrán ayudaros.

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