¿Qué es el duelo? ¿Cómo superar la muerte de un ser querido?

Psicólogos Rivas Vaciamadrid

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Perder a alguien querido es una de esas cosas por las que todos pasamos. Cada persona es diferente y, por lo tanto, no todo el mundo siente y vive el dolor de la misma manera. En este post vamos a explicar qué pasa a nivel emocional cuando perdemos a alguien, cuáles son las fases “normales” por las que pasamos, qué cosas pueden ayudarnos a superarlo y cuándo debemos pedir ayuda.

¿Qué es el Duelo?


Cuando una persona querida fallece se produce lo que en psicología se llama: duelo. El duelo es una reacción normal y natural ante cualquier pérdida o cambio, como una ruptura de pareja, un cambio de trabajo, la pérdida de un amigo o grupo de amigos, una enfermedad y un gran etcétera. Aunque de aquí en adelante nos centremos en la que se produce con la muerte, son las mismas cuando es un cambio o pérdida sin fallecimiento.

No todas las personas tienen obligatoriamente que pasar por todas las fases descritas en el duelo ni en el orden que se definen un poco más adelante, a veces se solapan o se viven de manera distinta en cada persona. Las secuelas emocionales serán mucho mayores cuantos más cambios se produzcan en nuestra vida.

La intensidad de las consecuencias emocionales dependerán de la proximidad con la persona fallecida, las circunstancias alrededor de la muerte de la persona, la edad, características personales, entre otras.

¿Cuáles son las Fases del Duelo?


Desde que ocurre la pérdida hasta que la aceptamos, pasamos por fases emocionales que nos producen diferentes estados y que, en ocasiones, desconocemos. Si estamos ante una enfermedad, dichas fases pueden darse antes de la pérdida real de la persona querida.

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Tipos de Duelo


Vamos a tener diferentes tipos duelo. Desde el duelo anticipado, aquellos duelos en los que alguna de las fases aparecen antes de que la persona querida fallezca. Esto hace que sea mucho más fácil el proceso del duelo una vez que ha sucedido la pérdida, ya que esa realidad se integra de manera gradual y permite solucionar con la persona enferma aquellos asuntos que de otra manera no sería posible.

También podemos hablar de duelo retardado, inhibido o negado que se da en las personas que parecen tener control de la situación, sin realmente sentir cada una de las primeras fases del duelo. Esto conlleva muchos problemas, ya que, en realidad, la persona no afronta la pérdida de la persona fallecida al no expresar los sentimientos necesarios para avanzar en el duelo y llegar a aceptar la pérdida.

O el duelo crónico, las personas que sufren este tipo de duelo se quedan en las fases anteriores a la de aceptación. Parece que se mantiene viva la imagen de la persona fallecida a través del dolor que se siente por la persona perdida.

Y, por último, el duelo complicado o patológico, en el que las reacciones emocionales son muy intensas y van a impedir un funcionamiento normal en la vida cotidiana. Estas reacciones y consecuencias se mantienen durante mucho tiempo, más allá de los 6 meses.

¿Qué podemos hacer para superar una pérdida?


Como hemos dicho durante todo el post, cada persona vive el dolor y su resolución de una manera distinta. El tiempo de duración va a depender, en cierta medida, de los recursos que cada uno tengamos para tolerar y solucionar nuestro propio malestar. De manera general nos puede ayudar:

  • Aceptar nuestros sentimientos: sean cuales sean nuestras emociones, aceptar que vamos a pasar por ellas, conocer las fases y a nosotros mismos nos ayudará a hacer la transición de una manera más sana. Es normal que no nos guste sufrir y pasarlo mal, por ello, intentamos evitar sentir ciertas emociones. Es necesario para una buena resolución del duelo el pasar por cada una de las emociones que necesitemos sentir para llegar a la aceptación.
  • Hablar de la persona fallecida: el compartir con los demás nuestro dolor y no evitar hablar de la persona que ha muerto y las circunstancias que han rodeado a su muerte ayuda a desbloquear el dolor y la tristeza. Podemos llegar fácilmente al aislamiento al no querer hablar sobre ello y entramos en un círculo vicioso que nos hará sentir peor y querremos aún más estar solos.
  • Darnos tiempo: El tiempo es importante para llegar al momento en que recordar a la persona que hemos perdido no duela. No podemos pretender que la resolución del duelo ocurra en unos días. Es un proceso que necesita tiempo para poder ir procesando cada una de las etapas emocionales por las que necesitemos pasar.
  • Cuidarnos y seguir adelante: al principio es complicado, por no decir imposible. Tenemos que intentar seguir cuidando de nosotros mismos y de los que nos rodean. En la medida de lo posible, tenemos que obligarnos a seguir con nuestra vida aunque sintamos que nada sigue igual y que todo ha cambiado. A veces, esperamos a que nos apetezca hacer las cosas para hacerlas, siempre hay un tiempo en el que necesitemos parar y dejar de lado todo, pero tenemos que ser conscientes de que ese tiempo se puede convertir en algo permanente en vez de algo pasajero.

¿Cuándo es necesaria la intervención psicológica para superar un duelo?


El malestar emocional ante la pérdida es una reacción normal. Por eso, a veces, tenemos la idea de que no necesitamos la ayuda de nadie para superarlo. Tenemos la idea errónea de que el dolor va a vivir con nosotros durante toda nuestra vida o que tiene que durar mucho tiempo.

Debemos buscar ayuda cuando:

  • Las reacciones emocionales son muy intensas y duran más de 6 meses.
  • Las consecuencias emocionales y psicológicas no nos permiten seguir con un funcionamiento normal de nuestra vida cotidiana. Nos impide realizar actividades que antes si podíamos, como nuestro trabajo o nuestra vida personal.
  • Consumo de drogas o sustancias como manera de aliviar el dolor y que se convierte en un hábito.
  • Sentimientos constantes de culpa y de ira.
  • Aislamiento social.
  • Se abandonan los hábitos de cuidado personal.
  • Bloqueo en los recuerdos traumáticos que vuelven una y otra vez, no tenemos manera de pararlos y que nos conllevan un constante malestar e incluso pesadillas.

Si estás pasando por un proceso de duelo y necesitas ayuda para superarlo, no dudes en ponerte en contacto con nosotras. Si tienes dudas sobre qué puedes hacer para afrontarlo de una manera saludable y ayudar a los de tu entorno, puedes acudir a nuestra consulta para que te asesoremos sobre ello.

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